Gara: Ultima hora - Edición impresa  |  Le Journal |  Documentos
EUS | ES | FR | ENG
 » EDICION IMPRESA
  -Indice
  - Euskal Herria
- Sociedad
- Local
- Economía
- Opinión
- Internacional
- Cultura
- Deportes
 » ULTIMA HORA
 » ENGLISH EDITION
 » DOSSIERES
 » DOCUMENTOS
 » EN IMAGENES
 » HEMEROTECA
Gara > Idatzia > Gizartea 2004-12-11
La cueva de Amutxate, el gran santuario vasco del oso de las cavernas
Situada en el lugar más recóndito de Aralar, la cueva de Amutxate es sin duda el gran santuario vasco del oso de las cavernas, un descomunal animal de 700 kilos de peso que desapareció hace unos 10.000 años. El grupo espeleológico Satorrak ha descubierto en esta gruta los restos de más de 200 osos.

Amutxate es una de las numerosas cuevas descubiertas por el grupo espeleológico Satorrak en los treinta años que lleva investigando en la sierra de Aralar. Para los miembros de este grupo es habitual entrar cada fin de semana en una cavidad virgen, pero nunca olvidarán la que descubrieron un día de 1988. Sólo era una pequeña rendija, pero tenía una característica muy importante: por la boca emanaba un aire fortísimo, lo que significaba que más adentro existía una gran gruta. Sin embargo, se trataba de una cavidad muy estrecha y los espeleólogos no podían acceder a ella. La denominaron AM-3, en referencia al topónimo de Amutxate.

«En un principio la entrada tenía unas medidas de un metro por 70 centímetros y apenas se podía acceder por un pequeño habitáculo de diez metros, pero continuaba con un meandro muy estrecho, de unos 25 centímetros y una altura de dos o tres metros», relatan Arturo Hermoso de Mendoza y Víctor Abendaño en nombre de todo el grupo espeleológico.

El siguiente paso fue realizar una labor de desobstrucción e intentar ampliar el paso para poder entrar, reto en el que estuvieron trabajando durante seis años. «Nosotros lo que buscábamos era un río subterráneo, porque esa cueva está situada geológicamente encima de una corriente de agua que va hasta el nacedero de Aitzarreta, en Iribas. Fue realmente duro, porque era roca madre, un lugar muy estrecho y requería muchas horas de trabajo a base de maceta y puntero», rememoran los espeleólogos.

Gracias a la aparición de un sistema de desobstrucción más efectivo, en el año 94 lo pusieron en práctica en la cueva y un año después consiguieron ampliar el meandro y acceder al interior de la gruta.

En un primer momento observaron que tenía agua, que era activa, y que se trataba de una cavidad virgen. El grupo se emocionó con el descrubrimiento y empezaron a bajar por la gruta y a prospectar. «Enseguida nos dimos cuenta de que era una sala especial, porque estaba totalmente cubierta de huesos y de cráneos de osos de las cavernas», recuerda Hermoso de Mendoza.

La fecha la tiene bien grabada en la memoria: el 13 de mayo de 1995. Aquel fue «un día mágico» en la vida de los espeleólogos de Satorrak, porque a partir de ahí se abría una gran aventura para ellos.

Lo primero que hicieron fue mantenerlo en secreto para que no fuera expoliado, como ha ocurrido con la gran mayoría de los yacimientos. Más tarde sabrían que Amutxate está considerado no sólo el único yacimiento virgen de todo Euskal Herria en su género, sino probablemente de toda Europa.

Aquel mismo día iniciaron gestiones con técnicos y especialistas, en una especie de ‘‘prospección’’ de pasillos por el Gobierno de Nafarroa, Museo de Nafarroa, Mancomunidad de Sakana, Ayuntamiento de Larraun, consorcios turísticos, asociaciones... Pero nadie ponía mayor interés en el hallazgo, lo cual resultó una gran sorpresa para sus descubridores.

«Pensábamos que nos lo iban a quitar de las manos, pero resultó todo lo contrario. Nosotros teníamos interés en aprender en aquella cueva y vivir el descubrimiento. Sin embargo, durante un año nadie puso interés, hasta que logramos contactar con Jesús Altuna, de la Sociedad de Ciencias Aranzadi. El nos recomendó ­prosiguen los miembros de Satorrak­ que el yacimiento fuese investigado por Trinidad Torres, un especialista de primer orden a nivel europeo que lleva treinta años trabajando junto con el geólogo Rafael Cobo en yacimientos de este tipo».

Trinidad Torres es catedrático de Paleontología en la Universidad de Madrid. Cuando los espeleólogos le mostraron las fotos de la cueva, se quedó perplejo. «Sus ojos se le pusieron como platos, le hacían txiribitas», revive Hermoso de Mendoza.

Según les explicó el experto, el oso de las cavernas es un especimen ya extinguido pero bien conocido, ya que hay cantidades ingentes de restos en cuevas de Austria y en otros países de Europa. ¿Cuál era el motivo de su gran interés por Amutxate? El mismo lo reconoció: se trataba de la primera cueva intacta que descubría en su larga carrera. Ello significaba que se abrían grandes posibilidades de que sirviera para estudiar otros yacimientos alterados por la acción humana. «Si entra alguien a la cueva, ya no tiene interés para mí», advirtió entonces.

Dicho y hecho. Los miembros de Satorrak se encargaron de guardar el secreto. Cuando Torres entró por fin a la cueva y vio aquello, tuvo claro que se iba a jubilar en la investigación de aquel fabuloso hallazgo.

Ahora, tras varios años de trabajo, el inventario está a punto de finalizarse. De momento, puede adelantarse que ya se han contabilizado alrededor de 15.000 restos de osos, lavados, inventariados, consolidados y siglados. Esto significa que cada uno de estos 15.000 huesos lleva una identificación del lugar exacto de la cueva donde apareció. Es decir, ha sido mapeado al milímetro. Gracias a ello, los paleontólogos están ahora en perfectas condiciones de reconstruir el estado original del yacimiento.

El inmenso trabajo que ello supone lo ejemplifica muy bien Hermoso de Mendoza: «Un diente de oso tiene 30 medidas, que son las que caracterizan la especie. Entonces, se ha de medir cada hueso hallado. Si un hueso tiene 30 medidas, podemos imaginar el trabajo concienzudo que supone hacerlo con 15.000 huesos».

Tras cinco años de excavación, las primeras conclusiones preliminares revelaron que en Amutxate hubo un número mínimo de 200 osos muertos. Lo que han hecho los miembros de Satorrak ha sido excavar una parte del yacimiento, concretamente 50 metros cuadrados de los 1.400 que tiene la sala. Esos datos permiten asegurar que hubo 202 osos muertos, la mitad machos y la mitad hembras, y que 117 eran oseznos.

desparecio hace 10.000 años

Los grandes mamíferos se extinguieron en Europa en el Pleistoceno Superior. Unos paleontólogos mantienen que fue debido al cambio climático producido hace 10.000 años. Las temperaturas aumentaron mucho y los mamuts, osos de las cavernas y otros animales de la Edad de Hielo sufrieron un cambio importante en su ecosistema. Otros dicen que los osos desaparecieron por la presión humana, ya que compartían idénticos biotopos, y algunos aseguran que pudo deberse a una hiperepidemia.

Lo que está claro es que el oso de las cavernas tuvo su época de esplendor en los últimos 100.000 años y se extinguió hace 10.000. Además, se da la circunstancia de que tiene un ancestro común con el oso pardo del Pirineo.

Las poblaciones de oso de Amutxate han sido datadas en dos épocas diferentes, lo que significa que hubo dos momentos de ocupación de la cueva: una hace 85.000 años y otra hace 45.000.

La datación de la cueva, el número de ejemplares y su distribución en la caverna son algunas de las conclusiones preliminares del estudio de Amutxate, pero otras requerirán todavía numerosos años de estudio.

El hallazgo también ha permitido observar cómo es la evolución natural de un yacimiento, cómo el agua y el barro va arrastrando los huesos, los va disgregando y tienden a desaparecer de forma natural. Todo ello ayudará a aplicar estos conocimientos en otros yacimientos arqueológicos o paleontológicos.

Otro aspecto muy interesante de esta gruta virgen de la sierra de Aralar son los restos de roedores, porque servirán para datar el yacimiento y aportar una imagen de cómo era esta zona de Nafarroa en los últimos miles de años.

Como curiosidad, Hermoso de Mendoza constata que los yacimientos de osos de las cavernas siempre están en cuevas antiguas, en grutas muy alteradas por el paso del tiempo. «Casi nunca se puede reconocer la boca por la que ellos entraban a la cueva. Siempre aparecen en recónditos lugares dentro de las montañas».

Uno de los aspectos que más les ha preocupado a los miembros de Satorrak es la conservación del yacimiento y su futuro, así como la difusión de lo hallado, «para que la gente aprenda a valorarlo».

Sin embargo, han comprobado que la situación del patrimonio navarro es «lastimosa», que la actitud de las instituciones «deja bastante que desear» y que las instituciones locales y la sociedad en general «tienen mucha pasividad, ya que no saben valorar estos tesoros que son patrimonio de todos».

«Nosotros solos no podemos proteger este yacimiento ­reconocen­. Necesitamos la implicación del Gobierno y de las instituciones, porque estos restos no caben en unas cajas ni en un almacén».

La cueva sigue intacta, pero la incertidumbre sobre su futuro es total. Por ello, Satorrak reclama una gestión, un estatus legal y una protección de las autoridades. Asu juicio, Amutxate debe ser un monumento natural o un lugar histórico protegido, pero también ven necesario un museo local en la zona que dé a conocer este patrimonio, y un Museo de Ciencias al que poder acudir cuando encuentran un yacimiento. -

IRUÑEA



«Mari», la joya del registro europeo
En la última campaña del año 2003, precisamente el último día de excavación, apareció el descubrimiento más espectacular de Amutxate: una osa con el 80% de su esqueleto intacto. Se trata de uno de los ejemplares más completos del registro europeo, si no el mayor, lo cual le convierte en toda una joya paleontológica. Los miembros de Satorrak le han puesto de nombre «Mari», en honor de la diosa vasca.

El oso de las cavernas era un animal imponente. Un macho adulto podría ser del tamaño de un oso polar actual, con unos tres metros de altura y unos 700 kilos de peso. Su cabeza medía medio metro y en sus fauces cabía la cabeza entera de una persona.

Curiosamente, esta especie proviene de un carnívoro que se volvió herbívoro. Su mandíbula seguía siendo de carnívoro, con colmillos de 15 centímetros de largo, pero su alimentación fundamental consistía en plantas, frutos y hayucos, aunque también carroñeaba.

Su pariente, el actual oso pardo, sobrevivió por ser homnívoro.


 
Imprimir
...Albiste gehiago
Euskal Herria
Recuerdo a Solaguren y exigencia de repatriación
Mundua
Pequeña historia del «conflicto» (y II)
Gizartea
La cueva de Amutxate, el gran santuario vasco del oso de las cavernas
Euskal Herria
La mayoría de los exiliados viven fuera de su tierra
Herriak
Bil ta Garbik erraustearen aukera baztertu egin du
Mundua
La Justicia italiana absuelve a Berlusconi porque su delito ha prescrito
  © 2004 Baigorri Argitaletxea | Contacto | Quienes somos | Publicidad