Trabajos cuenca nacedero Aitzarreta (Sierra de Aralar). Año 1988.

(Zonas Ipuzmeaka y Oiarbide)

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Sinclinal central de Aralar. Foto: G. E. Satorrak

ANTECEDENTES DEL TRABAJO

La espeleología es una disciplina capaz de aportar datos en el estudio del karst. Una prospección y exploración sistemática pueden aportar datos de la circulación de las aguas dentro de un conjunto kárstico, con inversión de unos recursos infinitamente menores a los utilizados por otras disciplinas. Los buenos resultados obtenidos en distintas zonas de Navarra e incluso de Aralar, justifican a nuestro entender la realización de prospecciones y exploraciones espeleológicas, ya que la perforación de un sondeo de reconocimiento capaz de llegar a la cota que alcanzan algunas simas, es muy superior al coste de una campaña espeleológica.

Durante la realización del estudio hidrogeológico de Navarra, se tuvo conocimiento de que en la sierra de Aralar, mediante la observación del nivel freático, que es posible a través de la cavidad Lezegalde de Iribas, existía un acuífero importante y con posibilidades de explotación futura. En este mismo estudio se menciona la existencia de otro posible acuífero en el nacedero de Aitzarreta. La envergadura del plan no permite su estudio por lo costoso del mismo. Es en este punto donde, a nuestro parecer, la espeleología puede aportar un poco de luz en el conocimiento de dicho acuífero; por ello se planteó la realización de una campaña espeleológica en la parte de la sierra de Aralar, que por conocimientos geológicos se supone que drena hacia Aitzarreta.

Aralar es una zona que ha sido visitada durante muchos años con fines espeleológicos. En Guipúzcoa, la sección de espeleología de Aranzadi ha capitalizado los trabajos, imponiendo una dinámica que ha influenciado la forma de actuar de todo los grupos del País Vasco.

Los primeros contactos que tuvo nuestro grupo con esta zona debemos remontarlos al año 79. En esta fecha, la preparación de las jornadas vascas de octubre obligó a una primera prospección y a la terminación de trabajos pendientes dieron buenos resultados ya que se encontraron cavidades de interés, como Bizcaíno, Guardetxeko-zuloa, Pagomari, etc. El descubrimiento y exploración de Ilamin Ateak (BU-56) en Larra, centro durante años la atención del grupo en esta zona kárstica. Este interés volvió a Aralar con motivo del descubrimiento de la cavidad Ormazarreta Bigarrena, en el que por primera vez se encontró un río importante que explicaba la circulación de una zona de Aralar. Fruto de todo ello es el nacimiento de la idea de que Aralar no es un trabajo acabado y de que debe sistematizarse la búsqueda.

Como primeros frutos tenemos el descubrimiento de nuevas galerías en Guardetxeko-zuloa, otras nuevas en Pagomari, etc. En el año 86 se vuelve a prospectar la sima de Oiarbide observándose la potencialidad de la zona. En el año 87 se presentó un proyecto de exploración sistematizada que fue rechazado y en el 88 ha sido aceptado uno de menor envergadura, el ahora realizado.

Este trabajo marcaría un punto y aparte en las investigaciones espeleólogicas futuras debido a una mayor metodología y estudio de las cavidades para el CEN (Catálogo Espeleológico de Navarra), el cual el departamento de  Obras Públicas, Transportes y comunicaciones del G.Navarra impulsó a través de subvenciones anuales a la investigación espeleólogica en sus diferentes disciplinas.

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Situación geográfica sierra de Aralar.

SITUACION GEOGRAFICA

Nuestro trabajo ha sido realizado dentro de la unidad hidrogeológica conocida como Aralar. Aralar se sitúa a caballo de Guipúzcoa y Navarra en la parte noroeste de esta última. Con una extensión aproximada de 117 km2. en Navarra y de 91 km2. en Guipúzcoa, hace un total de 208 km2. Sus mugas son las siguientes: - Al N los ríos Araxes y Larraun, al E el río Larraun, al S el río Araquil y al W el río Oria y su afluente el Aguantza.

Las cumbres  más altas son Irumugarrieta (1427 m.), Artxueta (1323 m.) y Txindoki (1408 m.). La altitud media es de unos 1000 m. y supone para Navarra una barrera climática a los vientos húmedos del océano. En su mayoría se trata de calizas mesoz¢icas fuertemente karstificadas. El proyecto hidrogeológico de Navarra definió en esta unidad distintos acuíferos, unos vierten hacia Guipúzcoa y otros hacia Navarra, entre estos los de Lizarrusti, Iraineta, Latasa e Iribas; este ultimo dividido en dos, el propio de Iribas y un subacuífero suyo, el de Aitzarreta. Nuestro trabajo se ha realizado en éste y a partir de ahora sólo nos referiremos a ‚l. Aitzarreta es un nacedero próximo a los pueblos de Iribas y Baraibar del valle de Larraun, las aguas que en ‚l ven la luz tras un corto recorrido de aproximadamente un kil¢metro, vuelven a sumergirse en las calizas para aparecer de nuevo en la surgencia que se encuentra bajo el pueblo de Baraibar.

La surgencia de Aitzarreta recoge las aguas de la parte central de la sierra de Aralar. Geológicamente hablando son las correspondientes a un sinclinal que forman los materiales mesozoicos. Sus límites aproximados son estos: Al N el cresterío que forman las cimas de Txemiñe, Beloki y Aizkorri, al S la línea de cresta de Aubigaine, Debata, Posteakogitze y Burdingurutze, al W la línea que une Txemiñe, Eulatz y Aubigaine y al E por último, el camino que une Aitzarreta con Burdingurutze. Se trata de una extensión próxima a los 20 km2. Su punto culminante es Txemiñe (1291 m) y su cota más baja el nacedero de Aitzarreta con 630 m.

La altura media es inferior a los 1000 m. y en su conjunto forma un amplio valle cóncavo, que con un extremo entre Txemiñe y Aubigaine, desciende suavemente hasta Aitzarreta. Dada la extensión y fuerte karstificación de la zona, durante este año los trabajos se han visto reducidos a la parte noroccidental, con incursiones poco afortunadas en la suroccidental. La zona reconocida está compuesta por las laderas sur de Txemiñe y Beloki; se trata de una zona fuertemente karstificada cubierta por un espeso bosque de hayas. En su parte central está atravesada por una regata (Urdan-erreka), que divide de Norte a Sur las laderas de los dos montes.

A continuación, viene un valle disimétrico que de W-E, separa las laderas de Txemiñe y Beloki de las de Eulatz y Oiarbide. Este pequeño valle es una sucesión de dolinas y sumideros que han proporcionado gratas sorpresas en el campo espeleológico. Fueron también exploradas las laderas sur de Eulatz y Oiarbide, laderas que forman el flanco norte de un amplio valle formado por los rasos de Albi y Otadi. Al igual que las primeras, están muy karstificadas y forman pequeños escarpes hacia el norte. Están cubiertas de bosque espeso, apareciendo la roca desnuda en zonas de gran pendiente.

La zona de Albi y Otadi, así como el cierre S, cumbres de Aubigaine y Debata, han sido visitadas con muy poca fortuna. No contentos con el resultado, esperamos darle un repaso. Se trata de una zona con desniveles muy suaves, cubierta en parte de un bosque muy intrincado y de rasos herbosos en el resto. La karstificación, aunque es importante no ha dado resultados espeleológicamente hablando. La aproximación es muy cómoda a través de la carretera que une Lekumberri con el Santuario y por caminos que, partiendo de esta, se internan en la zona.

METODO DE TRABAJO

Distinguiremos tres fases en la realización de nuestro trabajo: Recogida de información existente, Trabajo de campo y Trabajo de gabinete. En la primera fase se ha tratado de recopilar cuantos datos han sido posibles sobre la sierra de Aralar, en lo tocante a la actividad que nos ocupa. Han sido básicamente datos de cartografía, toponimia, geología climática y anteriores exploraciones en la zona. Después se realizaron prospecciones en la zona para localizar simas y cuevas que posteriormente fueron exploradas y estudiadas.

Para la prospección delimitábamos previamente sobre un mapa la zona a batir y extendidos la recorríamos en paralelo procurando no dejar ningún rincón sin escudriñar. Durante la exploración de las simas se ha tenido mucho cuidado en no despreciar ninguna ventana o meandro que pudiera conducirnos a nuevas galerías. A si mismo se han removido fondos de simas y dolinas en busca de continuaciones; labor en muchos casos ingrata y hasta peligrosa por el riesgo de dañarse con las piedras y ramas. Una vez en el gabinete, a las cavidades encontradas se les abrí una ficha con su nombre y recogiendo cuanta información se poseía sobre ellas. En su mayor parte se ha recogido la siguiente información: Coordenadas U.T.M, orientación, topografía y breve descripción de la cavidad, terreno geológico, itinerario, etc.

Este eficaz método se ha llevado a cabo durante años por el G. E. Satorrak alternado con los diversos y rápidos avances y aplicaciones tecnológicas del momento (G.P.S, Pc, programas topográficos, Internet, etc.)

GEOLOGIA

Podemos afirmar que Aralar es una acumulación de materiales cuya edad abarca del Triásico Superior, al Cretácico Superior y que se halla plegada y levantada sobre el nivel del mar. Litológicamente se distinguen tres subconjuntos de naturaleza esencialmente caliza: los correspondientes al Triásico superior, los del Jurásico y los del Cretácico inferior o complejo urgoniano. Nuestro trabajo se ha realizado en este último. En su totalidad se observa una seriación de materiales arcillosos y calcáreos:

Sobre una serie de arcillas y yesos del Kempe (triásico superior) se encuentran una serie de calizas del triásico superior y jurásico inferior (lías). Sobre estas, unas margas del jurásico inferior y medio, que tienen en su techo una segunda serie de calizas del jurásico superior y del cretácico inferior. Cerrando el conjunto las margas del cretácico superior. En el cretácico inferior hay alternancia de calizas, calizas arenosas, dolomías, areniscas y arcillas, que hacen que se repita la secuencia caliza-material impermeable en sucesivas ocasiones.

Su estructura se corresponde con la de un anticlinal (el domo de Atan), que de oeste a este pasa a ser anticlinal volcado, y de aquí a cabalgamiento con desaparición del alpe norte, formando el impresionante conjunto de Malloak en el valle del Araxes. Al sur un segundo anticlinal, el cabalgamiento de Oderitz, saca al exterior los terrenos del jurásico, formando un cabalgamiento al norte, segunda escama del primero. Entre medio queda un sinclinal, sinclinal central objetivo de nuestro trabajo. Al oeste una falla del desgarro rompe el conjunto, invirtiendo la serie de materiales. Aunque la dirección de los pliegues es oeste-este, se forman multitud de fallas de dirección noreste-suroeste, fallas de desagarre que dan al conjunto una forma de corredor, con desplazamiento de los bosques visibles sobre todo en la parte domo de Ataún.

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Encaje geológico sinclinal central con las cavidades más importantes (Extracto karaitza-15. Año 2007). Autor G. E. Satorrak

 

Desde el punto de vista morfológico hay tres conjuntos:

Sucesiones de materiales impermeables y calizas karstificadas, muy permeables también porque las calizas encierran a los materiales impermeables sumergiendo las aguas que por ellos discurren. Series potentes de arcillas y margas, impermeables, forman el cierre del conjunto y su aparición obliga a las aguas a salir. En algunas ocasiones esta aparición es momentánea, como ocurre en Aitzarreta. Es notoria la importancia del conjunto kárstico que se ha desarrollado, que aunque no presenta la grandiosidad del de Larra presenta formas muy espectaculares. Las aguas afloran por distintas urgencias: Zazpiturrieta (Amézketa, Osinberde, Bonbazulo, Aiaiturrieta, Urzuloa (Ataún), Lizarrusti, Amurgáin (Uharte) e Irañeta, Iribas y Aitzarreta que drena el sinclinal central. Descrita la geología general de Aralar a grandes rasgos trataremos de concretar la de la zona objeto de estudio.

El sinclinal central: Como ha sido dicho anteriormente, entre los dos anticlinales de Aralar se encuentra un sinclinal formado por el plegamiento de calizas y margas en su mayor parte. Su extensión es de unos 18 km2. y se extiende entre Baraibar, Guardetxe y Txemiñe en el corazón de Aralar, con dirección E-W que hacia occidente pasa a NE-SW.

Aunque afecta a todos los materiales de Aralar desde el Triásico al Cretácico inferior en la superficie, sólo afloran los correspondientes al Cretácico Inferior, denominado sistema Urgoniano. La potencia del sinclinal se aproxima a los 500 m. de materiales, las calizas tienen a veces potencias cercanas a los 150 m. en Beloki y Oiarbide. El complejo urgoniano presenta esta estratigrafía:

0 - La base del conjunto la forman arcillas y areniscas, que desde Baraibar hasta más allá de la muga de Guipúzcoa, marcan el límite entre el complejo Urgoniano y el Jurásico septentrional. Pertenecen a la facies Weald, uno de los pisos del Cretácico Inferior; tiene color entre gris y negro.
1- Arcillas arenosas de color oscuro en pequeños bancos, pertenecen al Aptense, piso del cretácico inferior colindante con la facies Weald.
2- Primera barra caliza o de Txemiñe-Beloki barra de gran potencia (unos 150 m.), que presenta diversos estratos todos de calizas arrecifales. En algunos momentos se observan bancos de calizas arenosas, normalmente con coloración gris oscura.
3- Arcillas de Ipuzmeaka, que separan las dos barras principales de caliza. Su espesor es muy variable ya que en Ipuzmeaka y Buztintza son muy potentes y al norte de Oiarbide casi desaparecen. Presentan tonalidades diversas del negro al amarillo. En su interior se desarrolla una pequeña barra de calizas grises de poco espesor, pero que ha dado lugar a la sima  más profunda de las encontradas.

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Corte geológico Beloki-Mozkordi (sinclinal central) situando varias cavidades importantes. (Extracto karaitza-15. Año 2007). Autor G. E. Satorrak

 
 
4- Segunda barra de calizas o barra de Eulatz-Oiarbide. Calizas grises que en algunos momentos presentan bancos areniscosos. Tiene una gran potencia y está muy karstificada, acribillada de dolinas y recubierta de un bello bosque.
5- Areniscas y arcillas arenosas del sur de Oiarbide. Su potencia no es muy grande, algunos decímetros. A partir de aquí se produce una alternancia de estratos calcáreos y arcillo arenosos en bancos de mediana potencia (20-30 m.), estos forman el eje del sinclinal y ocupan Albi, Guardetxe Otadi y culminan en la cima de Mozkordi (1085 m.).
6- Tercera barra caliza. Calizas ricas en orbitolinas de color beige, visibles en el norte de Albi cerca  de la carretera, con unos 20 m.
7- Pequeño estrato de arcillas areniscosas.
8- Cuarta barra caliza. De 10 a 20 m. de potencia, calizas grises visibles al norte de la fuente de Albi.
9- Depresión arcillosa de la fuente de Albi.
10- Quinta barra caliza, bajo la cual aparece la fuente de Albi y en la que se ha desarrollado la cavidad Guardetxeko zuloa. Muy karstificadas y con fuerte lapiaz.
11- Depresión de arcillas areniscosas de Albi, forman la base del claro de Albi, son de color cambiante del negro al amarillo y presentan bancos más calcáreos.
12- Quinta barra de calizas que forman la cumbre de Mozkordi, de color amarillento visibles cerca de la casa forestal o Guardetxe.
Los estratos del 1 al 8 son del Aptense y el resto, es decir el núcleo del sinclinal, pertenecen al piso del Cretácico Inferior denominado Albense.

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Corte geológico Biozna-Postuxekoaitze, sinclinal central. (Extracto karaitza-15. Año 2007). Autor G. E. Satorrak

 

El eje del plegamiento, como ha quedado dicho, es EW que pasa a NE-SW a partir del kilómetro 9, cercanías de la pista ICONA hacia Amutxate. Se extiende desde Astiz hasta Eulatz. La zona este es 1'5 km.  más estrecha, que la oeste, superior a los 2 km. y con una longitud de unos 8 km. Su brazo o alpe norte presenta buzamientos entre 30 y 35ø (zona por nosotros estudiada), en tanto que el sur es más abrupto, al menos en las proximidades del valle de Ata. Sus límites son:

- Al N el afloramiento de arcillas del Aptense, que los separa del jurásico.
- Al S el cabalgamiento de Oderitz y su prolongación en la falla de "Palombes", que llega hasta Putxerri. Se trata de una falla subvertical de gran salto, superior a los 100 m., que forma el cresterío vertiente hacia Sakana.
- Al E una gran falla corta toda la sierra de Aralar (SW), invirtiendo los estratos.
- Al W el anticlinal norte y el sur se unen, desapareciendo el alpe sur del sinclinal.

Algunas fallas de desgarro de dirección NE-SW recorren el sinclinal con las de Beloki y Aizkorri; hacia el este forman direcciones NNE-SSW como la que crea el nacedero de Aitzarreta. Creemos que a través de ellas, las aguas que discurren por barras permeables encajadas por otras impermeables, se juntan para salir mediante un £único nacedero, por tanto su desarrollo en profundidad parece importante. Las calizas se encuentran fisuradas por diaclasas que presentan estas direcciones dominantes:

- Dirección del eje del sinclinal, próxima a E-W y  dirección de las fallas de desgarro NE-SW y NNE-SSW y una tercera perpendicular a la primera NNW-SSE. Las primeras suelen ser cerradas, en tanto las segundas son abiertas. En un principio las aguas se infiltran por las segundas, en tanto que para llegar a la surgencia, han de tomar la dirección de las primeras. Tal ocurre en la cavidad denominada Guardetxeko zuloa.

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Corte geológico Erbitz-Urdenats, sinclinal central. (Extracto karaitza-15. Año 2007). Autor G. E. Satorrak

 

Morfología

La naturaleza de los estratos, la tectónica y la climatóloga, han creado las condiciones necesarias para que se desarrolle un potente sistema kárstico. Por una parte son muy abundantes las calizas, por otra las orogénesis las han plegado, fallado y cuarteado y por último las aguas recibidas en el clima actual y en el pasado han atacado las calizas. El karst presenta un desarrollo muy considerable y a veces espectacular.

Como hemos apuntado con anterioridad, una parte importante de la precipitación (70%) se pierde entre las calizas, signo claro de la existencia de un aparato kárstico bien desarrollado. Las aguas han modelado fenómenos específicos en el exterior y en el interior, a los primeros se les denominan exokarst y a los segundos endokarst. A continuación hablaremos de unos y otros. Por la altura que posee Aralar, entre 600 y 1400 m., es correcto pensar que las glaciaciones han dejado huella en su morfología. En nuestra zona no se observan signos claros del paso de hielos como Morrenas, valles en "U", etc. Además, el punto  más alto justo sobrepasa los 1300 m., para descender rápidamente hasta los 1000 m. Sin embargo es notoria la acumulación de nieve en lugares protegidos. En las proximidades de Lerritz (Txemiñe) hemos encontrado un depósito que presenta un aspecto parecido al del fondo de Eskilzarra (Belagoa), de ser aquél glaciar, éste también lo sería.

Por otra parte, es posible encontrar grandes rocas que para nosotros son bloques erráticos, pues no se encuentran al pie de pendientes, ni parecen formar parte de monumentos megalíticos (próximo a Pagomari existe un bloque solitario de  más de 2 m de altura en lo alto de una pendiente).

Volviendo al apartado kárstico en exokarst encontramos:

-Lenares o Lapiaces; Normalmente el suelo vegetal cubre la roca y sobre aquél se desarrolla en su mayor parte un magnifico bosque, existiendo sin embargo lugares de gran pendiente, donde la roca aflora. Esta situación sin duda ha tenido sus cambios, ya que en ‚pocas frías el suelo tendría poco o ningún desarrollo y en otras c lidas, tal vez mayor. Por estas condiciones, existencia de desniveles y tipo de suelo, se encuentran distintos tipos de Lenar: Roundkarren o Lapiaz redondeado; creado bajo suelo, en nuestro caso con unas condiciones óptimas para el ataque a las calizas: existencia de una intensa fisuración, gran aporte de agua de lluvia y nieve, acidificación del agua por el aporte de ácidos húmicos. Presenta formas cóncavo - convexas por efecto de la erosión diferencial, las cóncavas pertenecen a las partes fisuradas,  más proclives a recibir el ataque, y las convexas a las de menor fisuración. Se desarrollan en lugares de poca pendiente o llanos: Otadi, Guardetxe, alrededores de Albi, Klufkarren o Lenar de diaclasas. Se encuentran en lugares de gran pendiente y que presentan la roca desnuda. Siguiendo la fisuración se desarrollan largos surcos de hasta 20 m. de largoy 20 cm. de anchura, dejando espacios no tan atacados de menos de un metro de anchura; son visibles en Txemiñe, este de Beloki, sur de Eulatz y sur de Oiarbide.

- Mesas de corrosión; Parecidas a ciertas mesas existentes en Larra, se encuentran superficies desnudas recorridas por surcos excavados de pequeña anchura, menos de 10 cm., que con formas meandriformes parecen el resultado del ataque directo del agua sobre la caliza, sin encontrarse está recubierta por un suelo vegetal.
Se han visto algunas microformas tales como:
- Kamenitzas o pocillos de piedra, la mayoría desfondados, aunque algunos conservan pequeños guijarros causa de su crecí¢n.
- Acanaladuras en los sitios de gran pendiente y roca desnuda. Desde lo alto de las paredes dibujan líneas paralelas. Son visibles en los mismos lugares donde existe lenar de diaclasas o klufkarren y en las paredes de muchas dolinas. No tienen el desarrollo visible en Larra ni son tan abundantes.

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Lapiaz en Oiarbide y el raso de Albi. Fotos: G.E. Satorrak

- Dolinas; Entre las formas de alimentación kársticas existentes, las dolinas son el fenómeno  más espectacular que hay en Aralar. En lugares como Beloki, se encuentran dolinas de  más de cincuenta metros de di metro y una veintena de profundidad. Son fáciles de ver en cualquier lugar de Aralar, aunque son  más abundantes en lugares de fuerte fisuración y agrupadas siguiendo las direcciones de las roturas  más importantes. En Txemiñe y Beloki, en lugares donde se encuentran rocas de distinta permeabilidad, se encuentran las mayores; el lenar recubre las zonas no ocupadas por las dolinas, éstas son la norma y el lapiaz, casi la excepción. Son dolinas de hundimiento, a pesar de que la disolución ha hecho un gran trabajo. Abiertas a favor de la fisuración y los planos de estratificación con paneles verticales y con el suelo cubierto por los bloques caídos. No tienen forma cónica, presentan una pared al sur que va cediendo hacia el norte y pasa a ser una pendiente abierta. Mas largas que anchas, en ocasiones contienen pequeñas su dolinas. En las paredes del sur es frecuente la existencia de cuevas, meandros y simas. Los descubrimientos  más interesantes realizados, han sido en lugares como los descritos. En Albi, Guardetxe y Otadi se pueden ver dolinas. En este caso, la disolución tiene un papel superior al hundimiento, aunque las medidas son menores, del orden de la veintena de metros de di metro y cinco de profundidad, se encuentran dolinas como la de la fuente de Albi, con  más de 100 metros de di metro. Muchas se abren en zonas de contacto de materiales distintos, recibiendo las aguas que corren por los menos permeables. Por no estar en zona de mucha pendiente su forma se acerca a la de un cono de mayor anchura que profundidad. Los fondos suelen estar cubiertos de tierra y piedras pequeñas, sirviendo de sustento a plantas como las ortigas. Al contrario de las zonas con pendiente acentuada, aquí el lenar cubre la mayoría de la superficie, siendo menor el número de dolinas. En lugares como Albi, Ipuzmeaka y Oiarbide se observan alineaciones de dolinas siguiendo contactos estratigráficos y líneas de facturación.

- Depresiones: En Ipuzmeaka y Albi la profusión y tamaño de las dolinas han dado lugar a la existencia de zonas deprimidas con niveles topográficos inferiores a los lugares que los encierran.

No tienen la extensión del raso de Urbasa, pero el raso de Albi es una depresión de más de un kilómetro de largo y unos 500 metros de ancho.

- Valles ciegos;  El afloramiento de margas, arcillas y areniscas impermeables, provoca la creaci¢n de pequeños cursos de agua. Cuando su extensión es notable la morfología cambia; el karst cede su sitio a las cuencas fluviales. Tal ocurre en Urdanerreka entre Txemiñe y Beloki. Este curso recoge aguas que discurren por arcillas, dirigiéndose hacia el sur hasta encontrar las calizas donde se sume. En invierno, con aportes importantes, el primer sumidero resulta insuficiente siguiendo el agua su curso sobre las calizas hasta encontrar una dolina en la que desaparece totalmente. En total tiene  más de un kilometro de longitud de los cuales en ocasiones unos 400 m. está n sobre calizas. En Ipuzmeaka, proximidades de Buztintza, Otario, Oiarbide, Guardetxe y Mozkordi las corrientes surgidas en terrenos impermeables desaparecen en sumideros abiertos en calizas.

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"Nevera de Aralar", Oiarbide. Foto: G.E. Satorrak

Endokarst

La especificidad de las calizas no termina en el interior aunque en la zona visitada las formas exokársticas sean muy vistosas. Las aguas al pasar por entre las rocas hacen un maravilloso trabajo de erosión creando cuevas y simas. Estos conductos subterráneos conducen las aguas hasta las fuentes por donde ven de nuevo la luz. Por mil condiciones, no es siempre posible el seguimiento del curso de las aguas, muchas casualidades han de juntarse para permitir a nuestros ojos contemplar el espectáculo. En nuestro caso sólo hemos podido ver la parte  más superficial del conjunto, sin poder llegar a los ríos subterráneos. En unos casos la caída de rocas que cierra los conductos, en otro las estrecheces, en aquél los restos orgánicos, troncos, hojas, etc. han impedido la progresión. No creemos que podamos afirmar o negar la existencia de muchas o pocas simas y cuevas en la zona visitada, sino que en multitud de ocasiones no nos ha sido posible entrar. Aún y todo podemos decir que la zona visitada tiene un alto grado de karstificación y que está en algunos pasos ofrece conductos de tamaño suficiente al paso ( más o menos cómodo) de las personas.

En nuestro caso para encontrar cuevas o simas han tenido que concurrir estas condiciones:

- Existencia de calizas con gran contenido de Co3Ca. Si el contenido es pequeño los restos insolubles que quedan tras la disolución de las calizas ciegan los conductos obligando al agua a hallar otros nuevos. Esta situación nos es perjudicial por dos razones; el cierre de galerías y pozos impide nuestra progresión, porque los nuevos conductos son muy estrechos.

- Existencia de una fuerte fisuración creada por los movimientos orogénicos. En efecto, éstos cuartean la caliza con muchas fisuras en pequeños bloques, a través de los cuales se infiltran las aguas.

Anteriormente hemos descrito como existe una fuerte fisuración de dirección cercana a N-S, entre (NNW-SSE y NNE-SSW principalmente) de carácter abierto y otra cercana a E-W siguiendo el eje del sinclinal de carácter cerrado, pero esencial en la circulación de las aguas. La fisuración es mayor en zonas del sinclinal que presentan buzamientos mayores, cercanos a 30-35ø en nuestro caso, no siendo tan notoria en el resto.

- Existencia de una circulación de agua importante. La acción erosiva depende del caudal del agua, pues en las mismas condiciones un aporte importante hace  más labor y a mayor profundidad que una pequeña corriente. As¡ y puesto que no son muy importantes las diferencias de precipitación entre los distintos puntos de la zona visitada, ser muy importante la extensión de la cuenca de captación de cada una de las dolinas y simas; por tanto una gran cuenca de recepción como Urdan Erreka crea grandes formas de alimentación, por contra una pequeña dolina de estrechísimos meandros. La existencia de grandes formas de alimentación está condicionada pues, a que esta sea final de un valle ciego, las aguas procedentes de estratos arcillosos y margosos dan oportunidades de crecimiento a los conductos subterráneos.

- No es suficiente la presencia de las tres condiciones anteriores para tener una gran cavidad; es necesario que durante siglos estas perduren de manera que hoy en día nos sea posible la visita. Caídas de piedras y troncos, estrecheces que en muchas ocasiones hemos intentado superar mediante intentos de desobstrucción. Normalmente los resultados han sido pobres, pero se ha intentado en todas las ocasiones. En las formas endokársticas tenemos.

- Simas; Normalmente abiertas en el fondo de dolinas. Con formas de huso en su mayoría. De longitud dispar desde menos de 5 m. a  más de 100 m. Presentan signos de corrosión química en forma de acanaladuras o tubos de órgano. Suelen ser pozos únicos, aunque a veces existen pozos paralelos, que suelen estar intercomunicados por ventanas. Con fondos cubiertos de bloques angulosos caídos, que en algunas ocasiones presentan meandros que comunican con nuevos pozos. Los meandros suelen discurrir siguiendo planos de estratificación. En la zona de Oiarbide se ha llegado a pozos siguiendo meandros abiertos en las paredes de las dolidas.

 

Las simas están abiertas siguiendo la fisuración, muchas veces en el cruce de dos o  más sistemas de diaclasas. Las continuaciones siguen también las diaclasas y el buzamiento. No hemos encontrado cavidades que den con el nivel de base del sistema (arcillas que separan el jurásico del Urgoniano) aunque las encontradas en las cercanías de la cumbre de Beloki están próximas, por ser en ese punto muy delgado el paquete de calizas. Por lo tanto todas nuestras cavidades terminan en calizas. En su mayoría no conducen corrientes de agua; el agua discurre por sus cercanías no obstante, pues en ocasiones se oye y se ve en el fondo de pozos y meandros. En los fondos de pozos cercanos a la superficie se encuentran restos orgánicos y en invierno nieve. Las medidas tanto en altura como en anchura son muy diversas, aunque la primera domina sobre la segunda. Suelen ser estrechos y no son abundantes los de forma cilíndrica y amplios, sin embargo hay casos en los que es difícil distinguir entre una sima y una dolina como en el caso de la "gran nevera". Sus techos, en el caso de tenerlos, sigue el buzamiento de los estratos. A veces presentan meandros que llegan a ellos mediante ventanas. Ya ha quedado dicho que tienen forma de huso y planta elíptica. Suelen se limpios sin repisas que contengan bloques o concreciones, resultado de una supremacía de la erosión sobre la sedimentación.

 

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Simas ipuzmeaka-5 y Amutxate-3, exploradas en 1988. Esta última y debido a su estrechez requirió años de desobstrucciones debido a la fuerte corriente de aire existente y su interés espeleológico.

- Cuevas; Las cuevas encontradas son formas de alimentación del sistema kárstico, pues las fuentes que hemos visto son peque¤¡simas grietas que no permiten el paso. Normalmente abiertas en los contactos entre los estratos impermeables y las calizas, fondo de valles ciegos. En algunos casos el techo está formado por calizas y el muro por los estratos impermeables. La mayor cueva de la zona es, hasta el momento, Guardetxeko zuloa (explorada hace años por el grupo) que se desarrolla a partir de un contacto con infiltración de dos corrientes; continuándose a través de calizas, de dimensiones modestas, estrechas, meandriformes, siguiendo el buzamiento de los estratos. Suelen ser activas, con modestos aportes hídricos. Finalizan en estrechamientos o derrumbes, excepto Oiarbide 22 que consigue llegar a unas calizas karstificadas y se derrumba en un pozo de  más de 100 m. No se han encontrado salas o galerías de amplitud excepto las correspondientes a Guardetxe zuloa que ya fueron descritas en su trabajo específico.

-Depósitos; Diversos depósitos pueden encontrarse en las cavidades visitadas siendo los autóctonos los  más frecuentes. Entre estos los bloques caídos del techo y las paredes, que son la mayoría de tamaño desigual, con predominio de los de menos de un kg de peso, de aristas vivas limpios( sin cubrimiento de arcillas), estos cubren los fondos de pozos y meandros en muchos casos hasta obstruirlos. En los lugares con circulación de agua existen cantos rodados de pequeño y mediano tamaño, arenas y limos que contienen restos de vegetales e incluso huesecillos. Junto a estos aparecen depósitos de arcillas procedentes del ataque a las calizas. Son los restos insolubles que siendo arrastrados por fuertes avenidas se depositan al tropezar con algún obstáculo. Normalmente cubren suelos y repisas, aunque en ciertos lugares tapizan las paredes; tal ocurre en cavidades abiertas en contacto con arcillas donde el depósito de arcillas de descalcificación se ve aumentado por el aportado por las arcillas alóctonas que trae el caudal de agua.

Los depósitos químicos no son muy abundantes excepción hecha de Guardetxeko zuloa. Pueden aparecer desde la misma boca hasta lo  más profundo, pero suelen ser ejemplares aislados de estalactitas de caudal o macarrones, pequeñas estalagmitas, coladas recubriendo paredes e incluso suelos. No se han encontrado marmitas de gigante, aunque s¡ pequeños gours. Creemos que por tratarse de una zona de gran desnivel con infiltración rápida del agua los fenómenos de reconstrucción tienen poca importancia.

Entre los depósitos alóctonos aparte de las arcillas ya citadas observamos:

- La tierra vegetal o humus caída por las verticales de acceso es un depósito importante pues un denso bosque tapiza la zona. Junto a esta tenemos las hojas, ramas y troncos que caen o son arrastradas por las corrientes de agua. Forman depósitos importantes que colmatan dolinas y fondos de simas. En las cavidades activas se encuentran en todo el recorrido; observándose a veces en techo y paredes testigo de grandes avenidas. En el sumidero de Urdan Erreka se han hecho intentos de desobstrucción, pues es mucha el agua que se sume; la cantidad de hojas y tierra es tan grande que todo ha sido válido para formar un tapón de  más de un metro de altura hasta llegar a las primeras rocas.

- La nieve es un depósito que durante meses cubre el fondo de dolinas y simas. No se ha notado la presencia de hielo, aunque por la escasa altitud de Aralar y el clima mesotérmico de que disfruta, su duración ha de estar condicionada a la de los días  más fríos del invierno. En la nevera de Aralar (sima - dolina de  más de 20 m. de profundidad y abrigada del sol) se conserva la nieve hasta el mes de julio.

- Por ultimo apuntaremos las basuras, abundantes y diseminadas por muchos lugares. Domingueros y paseantes son frecuentes durante todo el año en lugares como Albi y Guardetxe; estos sin ningún cuidado arrojan basuras a las dolinas y simas. También apuntar los restos animales, ya caídos o tirados que se encuentran con relativa frecuencia, a pesar de alambradas que protegen las simas  más conocidas.

Génesis de cavidades

En la formación de cavidades distinguiremos dos tipos; las abiertas en el dorso de las barras calizas y las que lo hacen en los contactos entre estratos de distinta permeabilidad.

Las primeras a partir de la fisuración existente son conductos preferenciales por los que se infiltra el agua de arroyada. No recogen el agua de una zona extensa, tienen a su alrededor otros lugares que reúnen condiciones parecidas para la infiltración, por lo tanto dan lugar a cavidades pequeñas y estrechas. Son simas casi siempre de un solo pozo, de bocas abiertas, enclavadas en el fondo de pequeñas dolinas existentes en grandes superficies lenarizadas. Con formas sencillas ahusadas y lenticulares. Los pequeños caudales que las han formado no han podido abrir conductos lo suficientemente amplios para la personas y son obstruidas con facilidad. Las cavidades abiertas en los contactos tienen unos caudales  más importantes que les permiten la apertura de mayores huecos. En un principio el agua sigue el contacto desarrollando a favor de los estratos (de su buzamiento) una cavidad descendente con techo calizo y muro arcilloso o calizo-

arenoso. Cuando la erosión consigue cortar todo el paquete impermeable, tal es el caso de la sima Oiarbide 22, tenemos una cavidad de techo y suelo calizo con paredes de materiales no permeables. Esta situación termina al encontrar una zona de calizas karstificadas donde el agua se infiltra entre ellas. Estas cavidades suelen tener una boca abierta en el fondo de grandes dolinas que recogen las aguas de un valle ciego. Cuando el endeble estrato impermeable es erosionado dejando las calizas al descubierto, se forman cavidades de dorso; en tanto que en los valles ciegos se sumergen en nuevos sumideros. Esta génesis es muy visible en el contacto existente al norte de Oiarbide. En un principio son muy estrechas y meandriformes, para tomar mayores dimensiones al atacar estratos calizas. Pueden quedar al descubierto por erosión del estrato superior.

CLIMATOLOGIA

Aralar se encuentra en una zona de clima oceánico con una tendencia al clima subalpino originada por la altura. Como ya ha quedado dicho es una barrera climática,  más húmeda en las laderas de barlovento que en las de sotavento. Por no ser considerable su altura, la diferencia no es muy acusada, pero s¡ significativa. La temperatura media es de 7øC con medias en el mes  más cálido de 22º C y medias en el mes  más frio de 1'5º C. La pluviosidad se cifra en 1600- 2000 mm de agua anuales, variando esta con la altura y grado de exposición a los vientos del oeste.

Para la zona por nosotros estudiada nos parece que la cifra se aproxima al máximo, pues se halla en lo alto y sin obstáculos importantes que la cierren al viento. La distribución de las lluvias tiene un máximo en invierno, aunque se halla muy distribuida por todo el año. En el final del verano puede haber una pequeñísima sequía en algunos años. La nieve es frecuente en el invierno y en las alturas perdura hasta finales de abril, siendo posible encontrarla en mayo y junio en algunas dolinas protegidas del sol. La evaporación potencial ha sido cifrada en unos 700 l por año aunque la evaporación real es  más pequeña, alrededor de 600 l., por tratarse de una zona muy karstificada cubierta en su generalidad por bosque y ser frecuentes las nieblas en meses de fuerte insolación. Los métodos Thornthewaite y Turc dan valores parecidos en la media de la evaporación potencial y real de esta zona.

Normalmente hay un superávit de agua en el suelo; las plantas no carecen de agua en todo el año, a pesar de que puede haber momentos de utilización del agua acumulada. De estos datos se deduce que la infiltración del agua supone un 70% del aporte, ya que no existe escorrentía superficial que no recargue el acuífero.

El clima, según el método de Thornthewaite es mesotérmico, perhúmedo; con una concentraci¢n de la evaporación de 52-56% en los meses de verano, siendo esta baja; con superávit de agua durante todo el año. La notación que lo define es: - A B', rb'4, la primera letra define el grado de humedad (alto), la segunda la evaporación (baja), la cuarta, que la evaporación que se produce en verano, es  más de la mitad y la tercera letra que hay superávit de agua todo el año.

HIDROLOGIA

Las características litológicas, estructurales, climáticas y morfológicas, han dado lugar al asentamiento de un sistema kárstico, en el cual se sumen la mayor parte de las aguas precipitadas tras un mayor o menor recorrido y superficie. Las aguas desaparecidas ven de nuevo la luz en Aitzarreta, nacedero situado a 630 m. de altura y cercano al pueblo de Baraibar; éste recoge las aguas de todo el sinclinal central. Su caudal ha sido estimado en 1100 l/s. La salida de las aguas se ve condicionada por ser el punto de afloramiento  más bajo del contacto entre las arcillas y las calizas del Urgoniano. Una falla de dirección cercana a N-S favorece la salida del agua. El nacedero se encuentra bajo un farallón de unos 40 m. y las aguas surgen de un sifón que ocupa la casi totalidad de la cavidad. Las aguas son utilizadas en gran parte para el abastecimiento de poblaciones cercanas.

Aitzarreta

Nacedero de Aitzarrateta, Iribas. (Foto G.E. Satorrak)

El trabajo por nosotros desarrollado ha tenido lugar en puntos muy lejanos del nacedero y las cavidades no han conseguido desarrollos capaces de acercarse al mismo; por lo tanto no podemos ofrecer ningún dato sobre el embalse subterráneo que alimenta el sifón. Las corrientes encontradas no suponen sino una muy pequeña fracción del total del agua que emerge en Aitzarreta.

Un caudal del 1000 l/s supone unos recursos infiltrados del orden de 33 Hm3 anuales. La precipitación media es estimable en 1800 l/m2. y la infiltración del orden de 70% (esto es de unos 1250 l/m2.), ya que toda la escorrentía superficial alimenta el acuífero. Con estos datos la superficie que drena Aitzarreta debiera ser del orden de 27 km2., superior a los 23 km2. que encierra el sinclinal central. Por lo tanto nos parece, o que la apreciación del caudal está ligeramente sobreestimada, o que se producen aportes de zonas no tenidas en cuenta.

corte_N4_aitzarreta

Corte geológico de Aitzarrateta, Iribas.(Extracto karaitza-15. Año 2007). Autor G. E. Satorrak

 

Por análoga con lo observado en el sistema de Ormazarreta y la cavidad Guardetxeko-zuloa, podemos aventurar que las corrientes subterráneas se dirigen siguiendo el buzamiento de los estratos hacia el eje del sinclinal. Durante su recorrido intentar n llegar al nivel de la base del sistema, que son arcillas. Sin embargo, como ocurre en Ormazarreta, puede que por ser cerradas las diaclasas del núcleo del sinclinal, la circulación se realice por los flancos, dirigiéndose hacia la surgencia. Este hecho es observable en Guardetxeko-zuloa, donde las aguas no se aproximan al eje del sinclinal que se encuentra cercano, sino que se dirigen paralelas a ‚l. Por medio de accidentes tectónicos importantes las aguas de distintas barras calizas se ponen en contacto, pues de lo contrario las aguas recogidas por las barras existentes en Mozkordi, deberían dar lugar a fuentes en el sector de la falla que pasa por Iartegaintzeta (proximidades del km. 9).

Hemos encontrado corrientes de agua en diversos puntos con caudales muy variables, aunque de normal modestos. En periodos de sequía pueden llegar a secarse, pero por el clima perhúmedo existente esto es raro que ocurra. Entre las corrientes y fuentes encontradas tenemos:

- Urdan Erreka, corriente que recoge las aguas de Lerritz y oeste de la cumbre de Beloki, desaparece al contactar con las calizas o tras un curso de 500 m. en un sumidero  más lejano en crecidas. No llega a secarse.
- I. 1 ¢ 2 (-90 m.), recibe un pequeño aporte que nace al norte de la cumbre de Eulatz.
- I. 9 (impracticable) en ‚l se sumerge otro pequeño aporte nacido en la barra de arcilla.
- I. 10 (de J. Zabala y los picos), en esta cueva entra un pequeño caudal recogido por un valle ciego de longitud cercana a medio km., en verano se agota.
- Fuente de Oiarbide, recoge el agua de unas calcarenitas que se sumergen tras muy corto recorrido en una dolían.
- Oiarbide 22, en su interior se reciben aportes de dolinas colindantes hasta formar un pequeño riachuelo.
- Oiarbide 4, al fondo de los pozos es observable una pequeña corriente que serpentea por los meandros.
- Sumidero de Frantsesa, alimentado por las aguas que recoge una dolina próxima a un bosque de abetos. Curso temporal. Conocemos la existencia de otras corrientes en zonas que han sido ampliamente prospectadas, dos que se sumergen en Guardetxeko-zuloa, dos que lo hacen en Albi y la propia fuente de Albi, pero por no estar concluida la prospección no puede decirse que sean las £nicas existentes.

 

Personas Participantes:

Este Trabajo ha sido realizado por los miembros del Grupo de Espeleología Satorrak del Club Deportivo Navarra:

Jose I. Calvo Pastor (Coordinador del trabajo), . Ortilles Litago, J. Zabala Bengoetxea, Koldo Aranguren, Jose Juangarcia, Koldo Los Arcos, Jose Berraondo, Victor Abendaño, Mikel Ciganda, Itziar Santesteban, Javier Abendaño, Jokin Orce.

BIBLIOGRAFIA

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G.E.ALAVES 1984 - Estudios del G.E.Alaves D.F.Alava
MAIRE 1983 - Conais sances actuelles del K. Larra
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VIERS 1977 - Geomorfología OIKOS - TAU
TROMBE - La espeleología OIKOS - TAU