Investigación espeleológica en el monte Petxuberro (1096 m).

PRESENTACION
El presente informe recoge los datos obtenidos durante el trabajo de prospección espeleológica en el nacedero de Aribe ( Petxuberro ). Dicho estudio pretendía investigar las posibilidades espeleológicas del nacedero. El trabajo se inscribe dentro de la campaña de investigaciones espeleológica organizada por el servicio de espeleológico del departamento de obras públicas del Gobierno de Navarra, organismo que ha subvencionado el mismo.
Desde aquí queremos agradecer la información y ayuda recibida de Isaac Santesteban en la realización de la campaña.
I N D I C E
Antecedentes del Trabajo.
Situación Geográfica.
Método de Trabajo.
Geología .
Climatología.
Morfología.
Hidrología.
Conclusiones.
Personas participantes.
Bibliografía.
Informes y topografías.
Mapas.
ANTECEDENTES DEL TRABAJO
El estudio de las aguas subterránes de Navarra, realizado hace más de 10 años, delimita una serie de zonas con importante capacidad de absorción y almacenamiento. Una de ellas es la denominada Pamplona-Ochagavia; dentro de ella se incluye el trabajo que hemos realizado. En efecto, sobre el río Irati en su orilla izquierda, y algo antes del pueblo de Arive, se encuentra un importante nacedero enclavado en calizas del Paleoceno. El área de captación, cavidades existentes, circulación de agua, etc. han sido los objetivos que perseguía nuestro estudio. Teníamos conocimiento de su potencial a partir de datos aportados por Isaac Santesteban del servicio de espeleología de diputación, espeleólogos del departamento número 64., especialmente Giles Parent y otros que obraban en nuestro poder de anteriores visitas a la zona. Todo ello hacía interesante la realización de prospecciones en la zona.
La espeleología es una disciplina capaz de aportar datos en el estudio del karst. Una prospección y exploración sistemática pueden aportar datos de la circulación de las aguas dentro de un conjunto kárstico, con inversión de unos recursos infinitamente menores a los utilizados por otras disciplinas. Por todo ello parecía interesante la realización de prospecciones en la zona.
SITUACION GEOGRAFICA
En el corazón del valle de Aezkoa, a caballo de Aribe y Herriberri (Villanueva) encontramos una barra caliza que proviniente del Oeste, más allá de Garralda, continua hacia el Este hasta Abaurregaina (Abaurrea alta). Cortado por el río Irati mediante una bella foz, se trata de zona agreste y boscosa con alturas que van de los 700 m. de Aribe a los casi 1200 de Bonbagaina.
Encontramos una cadena de cimas que dominan el valle del Zorrate, afluente del Irati provimiente de Abaurrepea y Garaioa. No obstante las alturas de Berrendi domina en todo momento al mazico. La serie de cimas cuenta con otra paralela que encierra un pequeño valle, la regata de Latzunaga. En la parte oriental esta segunda linea de cimas está cortado por dos barrancos, Potxea, en Garayoa y Urkieta en Abaurrea.
De oeste a este observamos: en el cordal norte la gran mole de Petxuberro con 1091 m. sobre Hiriberri (Villanueva), Artekia con 1027 m. Al este encontramos Bonbageina con 1188m y más allá la cadena pierde altura formando la regata de Zugarrola afluente del Zatoia.
A cada lado de Artekia el agua ha abierto dos cortes de dirección norte-sur, cortes que llevan las aguas de la ladera suroeste de Berrendi.
En el cordel sur encontramos:
Alturas de la ermita de S. Joaquin con 998 m., cordal de Argibel, Ekia, Ardaja, con unos 1000-1100 m., cordal que presenta al sur acantilados verticales de hasta 50 m. Encierran en su seno el barranco de Latzunaga. Este desciende desde el norte de la cumbre de Ardaja hacia el oeste recogiendo las aguas de dos barrancos mas pequeños. Tras recibir las aguas del barranco de Artekía se encañona en las calizas. A poco de recibir al barranco de Hiriberri forma pequeños saltos y pozas, que se cierran en una última cascada de 15 m. antes de llegar al valle de Zorrate.
Al este de Ardaja encontramos la cumbre de Ekuren con 992 m., encerrando el barranco de Potxea. La línea continua con Izaguibel (1173 m.) y Ugareina (1156 m.), en cuyo seno se encuentra el barranco de Urkieta. Mas al este y sobre Abaurrea la cumbre rocosa de Mitxilaburua ( 1063 m.), con una cantera abandonada en su ladera oeste.
Los prados y tierras de labor (patata), ocupan los terrenos impermeables; esto es, la ladera sur de Berrendi, cabeceras de Latzunaga, Potxea y Urkitea, así como el valle de la regata de Zorrate. Los robles y hayas cubren las zonas próximas a zonas de roca, con ejemplares de porte. Las áreas lenarizadas cuentan con robles y hayas jóvenes, así como boj, avellano, espinos, etc., especies que dificultan las labores de prospección.
En total el área cuenta con unos 12 Km2 de superficie, incluyendo en ella el área de afloramiento de las calizas, ladera suroeste de Berrendi y cabecera del barranco de Potxea. La reserva natural de Tristuibartea esta situada en su ladera N, en terrenos comunales de Villanueva de Aezkoa / Hiriberri con una extension de 55 Ha y una altura de 940 m.
METODO DE TRABAJO
Distinguiremos tres fases en la realización de nuestro trabajo:
- Recogida de información existente.
- Trabajo de campo.
- Trabajo de gabinete.
En la primera fase se ha tratado de recopilar cuantos datos han sido posibles sobre la sierra de Aralar, en lo tocante a la actividad que nos ocupa. Han sido básicamente datos de cartografía, toponimia, geología climática y anteriores exploraciones en la zona.
Después se realizaron prospecciones en la zona para localizar simas y cuevas que posteriormente fueron exploradas y estudiadas.
Para la prospección delimitábamos previamente sobre un mapa la zona a batir y extendidos la recorríamos en paralelo procurando no dejar ningún rincón sin escudriñar. Durante la exploración de las simas se ha tenido mucho cuidado en no despreciar ninguna ventana o meandro que pudiera conducirnos a nuevas galerías. Así mismo se han removido fondos de simas y dolinas en busca de continuaciones; labor en muchos casos ingrata y hasta peligrosa por el riesgo de dañarse con las piedras y ramas. Así mismo ha sido de gran valor la colaboración de personas que, dejando aparte otros quehaceres, nos han acompañado a distintas cavidades, facilitando en gran medida nuestra labor.
Una vez en el gabinete, a las cavidades encontradas se les abría una ficha con su nombre y se recogía cuanta información se poseía sobre ellas. En su mayor parte se ha recogido la siguiente información:
- Coordenadas U.T.M.
- Orientación.
- Topografía.
- Breve descripción de la cavidad, terreno geológico, itinerario, etc.
Por último se ha redactado el informe final con la recopilación de todo lo conseguido. Se le han añadido unas aproximaciones a distintos aspectos de la zona como: geología, morfología, climatología e hidrología.
GEOLOGIA
Este trabajo de prospección espeleológica ha estado centrado en una zona comprendida entre el macizo de Quinto Real-Alduides y el domo de Oroz Betelu.
Desde el punto de vista geológico se trata de una serie de depósitos del cretácio superior y paleocenos, los cuales han sufrido importantes esfuerzos orogénicos y procesos denudativos.
Litológicamente observamos:
1. Margas y margas calcáreas del cretácico superior Maastrichtiense. Las encontramos en la parte de sur y parte norte del conjunto. Contiene en su parte norte algún pasaje calizo, como el existente al norte de Hiriberri (sima de Ilintxeta). Será en todo momento roca encajante del conjunto.
2. Calizas paleocenas (Doniense-Montiense).
Calizas microcristalinas de color beige. Presenta una potencia en torno a los 150 m.; es la formación sobre la que se desarrolla el Karst. Tienen una gran extensión en toda la zona; forman relieves importantes al producirse la erosión de las margas del cretácico superior. Las encontramos en: Petxuberro, Artekía, Argibel, Bonbageina,etc. Formando una barra E-W.
3. Flysch paleoceno. Materiales formados por la alternacia de areniscas y areniscas calcaréas con arcillas calcaréas grises. Alcanzan una gran potencia en la parte oriental del conjunto. Forman relieves deprimidos, aparecen, ocupadas por prados y campos.
4. Calizas brechoides paleocenas. Calizas alóctonas, oolitostromas. Formadas por brechas en su base, que dan paso a materiales cada vez más finos. Aparecen al sureste del conjunto (norte de Mitxilaburua). Son de pequeña potencia, menos de 20 m., pero quedan en relieve por erosión del flysch encajante.
Estructuralmente estos materiales forman una serie de pliegues influenciados por los macizos de Quinto Real- Alduides y el de Oroz Betelu. Pliegues con dirección NO-SW de gran longitud, que forman sinclinales y anticlinales, a veces volcados. Así observamos su gran sinclinal núcleo de sistema, con dos alineaciones: Petxuberro, Artekía, Bonbageina por un lado y cotas de S. Joaquin, Argibel, Ardaja por el otro. La parte norte en la zona de Bonbageina , se continua en un anticlinal a la parte de Auzoberro. Por su parte al sur de Ardaja encontramos otro anticlinal, que se resuelve en un nuevo sinclinal en su extremos sur, sobre el pueblo de Abaurrea.
Parece probable que sobre la zona se ha deformado por la acción de la fase de monte perdido, con la formación de los pliegues de dirección W-E. Una segunda fase con formación de pliegues NW-SE en la fase de Gavarnie. Distintas fallas aparecen sobre las calizas, siendo unas paralelas a los pliegues y otras próximas 45ºN.
Las calizas se encuentran fisuradas con diaclasas que presentan las siguientes direcciones dominantes:
Dirección de los ejes de plegamientos a NW-SE.
Dirección de las fallas próximas a NW-SE.
En los anticlinales las primeras se encuentran abiertas, estando por el contrario cerradas en los sinclinales. La fisuración paralela próxima a NE-SW es abierta, siendo responsable de la apertura de la mayor parte de los fenómenos de captación de agua. No obstante es la fisuración paralela de los ejes la que canaliza las aguas hacia la surgencia de Petxuberro.
Corte geológico del área estudiada
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CLIMATOLOGIA
Aezkoa se encuentra en una zona de clima oceánico con una tendencia al clima subalpino originada por la altura. En concreto la zona visitada no se encuentra a barlovento de los vientos húmedos del nor-oeste, por lo que su humedad se diferencia de los montes que forman la divisoria al norte y oeste del valle.
La temperatura medida es de unos 10°C en las zonas bajas y alrededor de 8 en las más altas y expuestas. Siendo la temperatura media del mes más frio de 0°C y la media más cálida de 21°C.
La pluviosidad se encuentra entre 1400-1600 mm. de agua por metro cuadrado y año. Se reparten entre los 300-350 mm. del otoño, 450-500 del invierno y primavera y los 200-250 del verano, es pues como podemos observar un clima perhúmedo con precipitaciones repartidas a lo largo de todo el año. Las nieves se recagen principalmente en invierno, pero son frecuentes las nevadas primaverales. Los días de lluvia y nieve rondan los 120 al año.
La evaporación potencial ronda los 600,l/m2, representando la evaporación de los meses de verano entre un 52-56% del total anual. No aparece aridez en el verano, salvo años muy secos, por lo que el suelo presenta la mayor parte del año superavit.
El clima en la clasificación de Thornthwaite aparece como A Bi rb'3, esto es, perhúmedo con evaporeción baja, concentrada en los meses de verano y superávit de agua durante todo el año.
MORFOLOGIA
La naturaleza de los estratos, la tectónica y la climatología, han creado las condiciones necesarias para que se desarrolle un potente sistema kárstico. Por una parte son muy abundantes las calizas, por otra las orogénesis las han plegado, fallado y cuarteado y por último las aguas recibidas en el clima actual y en el pasado han atacado las calizas. El karst presenta un desarrollo muy considerable y a veces espectacular.
Como hemos apuntado con anterioridad, una parte importante de la precipitación (60%), mayor en zonas de lapiaz, se pierde entre las calizas, signo claro de la existencia de un aparato kárstico bien desarrollado. Las aguas han modelado fenómenos específicos en el exterior y en el interior, a los primeros se les denominan exokarst y a los segundos endokarst. A continuación hablaremos de unos y otros.
EXOKARST
Por la altura que posee el macizo entre 700 y 1200 m., es correcto pensar que las glaciaciones han dejado huella en su morfología. En nuestra zona no se observan signos claros del paso de hielos como morrenas, valles en "U", etc. Además, el punto más alto justo sobrepasa los 1200 m., para descender rápidamente hasta los 1000 m. Sin embargo es notoria la acumulación de nieve en lugares protegidos.
Lenares o Lapiaces
Aunque en la mayor parte del conjunto el suelo vegetal cubre las rocas y se desarrolla una comunidad vegetal compleja, hay grandes superficies en la que la roca aparece desnuda las laderas de Petxuberro, Artekia, Bonbagaina y Ardaja.
Esta situación sin duda ha tenido sus cambios, ya que en épocas frías el suelo tendría poco o ningún desarrollo y en otras cálidas, tal vez mayor.
Por estas condiciones, existencia de desniveles y tipo de suelo, se encuentran distintos tipos de lenar:
-Roundkarren o Lapiaz redondeado; creado bajo suelo, en nuestro caso con unas condiciones óptimas para el ataque a las calizas: existencia de una intensa fisuración, gran aporte de agua de lluvia y nieve, acidificación del agua por el aporte de ácidos húmicos. Presenta formas cóncavo - convexas por efecto de la erosión diferencial, las cóncavas pertenecen a las partes fisuradas, más proclives a recibir el ataque, y las convexas a las de menor fisuración. Se desarrollan en lugares de poca pendiente o llanos:; Atazabal, Auzoberro, puntal sobre la ermita S. Joaquin, Argibel son buenos ejemplos de ello.
-Kluftkarren o Lenar de diaclasas. Se encuentran en lugares de gran pendiente y que presentan la roca desnuda. Siguiendo la fisuración se desarrollan largos surcos de hasta 20 m. de largo y 20 cm. de anchura, dejando espacios no tan atacados de menos de un metro de anchura; son visibles en ciertas zonas próximas a la cima de Petxuberro, ladera Sur de Artekia, proximidades de la sima Txotiaga y especialmente la ladera Sur de Ardaja.
Microformas
- Kamenitzas o pocillos de piedra, la mayoría desfondados, aunque algunos conservan pequeños guijarros causa de su creación. Hay ejemplos muy notables en las proximidades de la cumbre de Ardaja. Dicho lugar presenta una zona de lapiaz desnudo en bancos calizos casi horizontales. Algunas formas presentan desarrollos muy notables.
- Acanaladuras en los sitios de gran pendiente y roca desnuda. Desde lo alto de las paredes dibujan lineas paralelas. Son visibles en los mismos lugares donde existe lenar de diaclasas o klufkarren y en las paredes de muchas dolinas. No tienen el desarrollo visible en Larra ni son tan abundantes.
Dolinas.
No son muy abundantes las dolinas en esta zona ni llegan a tener las dimensiones vistas en Aralar o Larra. No obstante en la ladera Norte y Este de Bombagaina se encuentran algunas de tamaño decamétrico junto a algunas otras de escala menor. Se encuentran siguiendo las lineas de rotura más immportantes.
-Abiertas a favor de la fisuración, con alargamiento en el sentido del eje mayor, presentan pequeños resaltes verticales en sus bordes.
-Con fondos cubiertos de terra-rosa, en alguno de los cuales se han establecidos pequeños prados y cultivos (alrededores de S. Francisco).
-No forma cónica.
En la ladera Sur de Ardaja aparecen dos grandes dolinas en las proximidades de la charnela del anticlinal sur. Presentan una pared subvertical al Norte y forma más suave al Sur. Su gran diámetro, cercano al centenar de metros, así como su profundidad, unos veinte metros, los hacen figurar como importantes formas de infiltración.
En otros lugares de la zona estudiada aparecen algunas dolinas de tamaño métrico, pero nunca en la proporción y cantidad de las zonas descritas, tal es el caso del puntal de S. Joaquín, zona de Artazabal y Argibel.
Cañones
ENDOKARST
La especificidad de las calizas no termina en el interior aunque en la zona visitada las formas exokársticas sean muy vistosas. Las aguas al pasar por entre las rocas hacen un maravilloso trabajo de erosión creando cuevas y simas. Estos conductos subterráneos conducen las aguas hasta las fuentes por donde ven de nuevo la luz. Por mil condiciones, no es siempre posible el seguimiento del curso de las aguas, muchas casualidades han de juntarse para permitir a nuestros ojos contemplar el espectáculo. En nuestro caso sólo hemos podido ver la parte más superficial del conjunto, sin poder llegar a los ríos subterráneos. En unos casos la caída de rocas que cierra los conductos, en otro las estrecheces, en aquél los restos orgánicos, troncos, hojas, etc. han impedido la progresión. No creemos que podamos afirmar o negar la existencia de muchas o pocas simas y cuevas en la zona visitada, sino que en multitud de ocasiones no nos ha sido posible entrar. Aún y todo podemos decir que la zona visitada tiene un alto grado de karstificación y que ésta en algunos pasos ofrece conductos de tamaño suficiente al paso (más o menos cómodo) de las personas.
En nuestro caso para encontrar cuevas o simas han tenido que concurrir estas condiciones:
- Existencia de calizas con gran contenido de Co3Ca. Si el contenido es pequeño los restos insolubles que quedan tras la disolución de las calizas ciegan los conductos obligando al agua a hallar otros nuevos. Esta situación nos es perjudicial por dos razones; el cierre de galerías y pozos impide nuestra progresión, porque los nuevos conductos son muy estrechos.
- Existencia de una fuerte fisuración creada por los movimientos orogénicos. En efecto, éstos cuartean la caliza con muchas fisuras en pequeños bloques, a través de los cuales se infiltran las aguas.
Anteriormente hemos descrito como existe una fuerte fisuración de dirección cercana a N-S, entre (NNW-SSE y NNE-SSW principalmente) de carácter abierto y otra cercana a E-W siguiendo el eje del sinclinal de carácter cerrado, pero esencial en la circulación de las aguas.
- Existencia de una circulación de agua importante. La acción erosiva depende del caudal del agua, pues en las mismas condiciones un aporte importante hace más labor y a mayor profundidad que una pequeña corriente. Así y puesto que no son muy importantes las diferencias de precipitación entre los distintos puntos de la zona visitada, será muy importante la extensión de la cuenca de captación de cada una de las dolinas y simas. La existencia de grandes formas de alimentación está condicionada pues, a que esta sea final de un valle ciego, las aguas procedentes de estratos arcillosos y margosos dan oportunidades de crecimiento a los conductos subterráneos.
- No es suficiente la presencia de las tres con diciones anteriores para tener una gran cavidad; es necesario que durante siglos estas perduren de manera que hoy en día nos sea posible la visita. Caídas de piedras y troncos, estrecheces que en muchas ocasiones hemos intentado superar mediante intentos de desobstrucción. Normalmente los resultados han sido pobres, pero se ha intentado en todas las ocasiones.
En las formas endokársticas tenemos:
Simas
Normalmente abiertas en zonas de fuerte lapiaz, el fondo de dolinas. Con forma de huso en su mayoría. De longitud dispar desde menos de 5 m. a más de 30 m. Presentan signos de corrosión química en forma de acanaladuras o tubos de órgano. Suelen ser pozos únicos, aunque a veces existen pozos paralelos, que suelen estar intercomunicados por ventanas. Con fondos cubiertos de bloques angulosos caídos, que en algunas ocasiones presentan meandros que comunican con nuevos pozos. Los meandros suelen discurrir siguiendo planos de estratificación.
Las simas están abiertas siguiendo la fisuración, muchas veces en el cruce de dos o más sistemas de diaclasas. Las continuaciones siguen también las diaclasas y el buzamiento. No hemos encontrado cavidades que den con el nivel de base del sistema (arcillas que separan el Cretácico del Paleoceno) . En su mayoría no conducen corrientes de agua; el agua discurre por sus cercanías no obstante, pues en ocasiones se ve como es el caso de Txotiaga. En los fondos de pozos cercanos a la superficie se encuentran restos orgánicos y en invierno nieve.
Las medidas tanto en altura como en anchura son muy diversas, aunque la primera domina sobre la segunda. Suelen ser estrechos y no son abundantes los de forma cilíndrica y amplios, sin embargo hay casos en los que es difícil distinguir entre una sima y una dolina. Sus techos, en el caso de tenerlos, sigue el buzamiento de los estratos. A veces presentan meandros que llegan a ellos mediante ventanas. Ya ha quedado dicho que tienen forma de huso y planta elíptica. Suelen se limpios sin repisas que contengan bloques o concreciones, resultado de una supremacía de la erosión sobre la sedimentación.
Cuevas
Se han encontrado una serie de cuevas muy próximas entre sí en el barranco de Latzunaga y algunas otras repartidas por distintos puntos
Las primeras parecen guardar relación con fenómenos de captura por el cañón del nivel en que se desarrollaban. Las segundas son fenómenos de alimentación del karst. Aparte quedaría la pequeña cavidad AR-1, antiguo nivel que ha quedado al descubirto por la acción del río Irati.
No son de gran desarrollo en ningún caso, superando escasamente la veintena de metros. En tanto que las situadas en Latzunaga son de pequeñas dimensiones, las cuevas de Artetxe y LAT-1 junto a Txotiaga presentan mayor desarrollo, formando bóvedas de mediana amplitud.
No ha sido posible encontrar las cuevas de Artekia, Ekia y Bonbageina, pero las referencias de que disponemos nos permiten afirmar que las dos primeras tienen cierto volumen, asemejandose a la cueva de Artetxe, siendo menor la tercera.
Depósitos
Diversos depósitos pueden encontrarse en las cavidades visitadas siendo los autóctonos los más frecuentes. Entre estos los bloques caídos del techo y las paredes, que son la mayoría de tamaño desigual, con predominio de los de menos de un Kg de peso, de aristas vivas limpios ( con recubrimiento de arcillas ),estos cubren los fondos de pozos y meandros en muchos casos hasta obstruirlos. En los lugares con circulación de agua existen cantos rodados de pequeño y mediano tamaño, arenas y limos que contienen restos de vegetales e incluso huesecillos. Tal es el caso de las cavidades del cañon de Latzunaga. Junto a estos aparecen depósitos de arcillas procedentes del ataque a las calizas. Son los restos insolubres, que siendo arrastrados por fuertes avenidas se depositan al tropezar con obstáculos. Normalmente cubren suelos y repisas, aunque en ciertos lugares tapizan las paredes.
Los depósitos químicos no son muy abundantes sinoexcepcionales. Pueden aparecer desde la misma boca hasta lo más profundo, pero suelen ser ejemplares aislados de estalactitas de caudal o macarrones, pequeñas estalagmitas, coladas recubriendo paredes e incluso suelos.Se han encontrado marmitas de gigante,en la cavidad de Txotiaga,así comopequeños gours.Otras cavidades con abundantes depósitos químicos son Artetxe, Latzunaga-6, cueva LA-1 y AR-2 en el puntal sobre S. Joaquín.
Creemos que por tratarse de una zona de gran desnivel con infiltración rápida del agua los fenómenos de reconstrucción tienen poca importancia.
Entre los depósitos alóctonos aparte de las arcillas ya citadas observamos:
- La tierra vegetal o humus caída por las verticales de acceso es un depósito importante pues un denso bosque tapiza la zona. Junto a esta tenemos las hojas, ramas y troncos que caen o son arrastradas por las corrientes de agua. Forman depósitos importantes que colmatan dolinas y fondos de simas. Así mismo hemos encontrado bocas de simas cubiertas por los pastores con ramas y restos vegetales.
- La nieve es un depósito que durante meses cubre el fondo de dolinas y simas. No se ha notado la presencia de hielo, aunque por la escasa altitud de AezKoayel clima mesotérmico de que disfruta, su duración ha de estar condicionada a la de los días más fríos del invierno. El hielo puede encontrarse en distintos puntos, pues tenemos observaciones realizadas en la cueva de Aribe. En esta se han visto estalacmitas y estalactitas en hielo que superan el metro de longitud.
BASURAS
Por ser zona de uso agrícola y ganadero se encuentran restos de animales con relativa facilidad. También es facil ver plásticos y frascos de productos químicos empleados para animales y depósitos de plaguicidas. El caso más notorio es el cañon de Latzunaga, este por su situación recoge basuras vertidas en distintas zonas; con posterioridad son arrastradas por el cauce.
Al producirse la infiltración del agua en el karst, las basuras quedan en superficie. Más peligroso es el caso de los vertidos de Herri-Berri; tanto las aguas negras como los residuos sólidos se depositan sobre el karst, siendo un importante foco de contaminación.
GENESIS DE CAVIDADES
En la formación de cavidades distinguiremos dos tipos; las abiertas en los contactos de materiales de distinta permeabilidad y los conductos de circulación existentes en las calizas.
Las primeras son formas de absorción del karst, recogen las aguas de arroyada de una zona más o menos extensa. en efecto las aguas que discurren por terrenos impermeables se sumen al encontrar terrenos calizos con fisuración. Las encontramos en toda la superficie del karst, algunas actualmente por motivo de desmantelamiento de la cobertura permeable (más deleznable ) se encuentran lejos del contacto. La evolución tendría los siguientes pasos: cavidades como Alberroa, sumidero en el cual las calizas todavía no son visibles sino en el fondo de la doliona, dan paso a otras como Auzoberro o Txotiaga muy próximos al conducto, pero ya con la regata fuera de su zona de imfluencia. Por último otras ya lejos de los terrenos impermeables como el caso de Aribe II.
Abiertas a favor de diaclasas, normalmente la dirección es distinta a la de los plieges.
La mayoría presenta forma lenticular en los pozos de acceso, siendo más complejos en caso de proseguir, tal es el caso de Txotiaga, LA I, etc. Algunas como la referida Txotiaga y Alberroa presentan circulación de agua, en tanto que el resto tiene una actividad esporádica en caso de grandes lluvias.
HIDROLOGIA
Las características litológicas, estructurales, climáticas y morfológicas, han dado lugar al asentamiento de un sistema kárstico, en el cual se sumen la mayor parte de las aguas precipitadas trás un mayor o menor recorrido y superficie.
- Pérdidas.
Distintas corrientes superficiales recargan el sistema del nacedero de Petxuberro:
1.- Barranco de Hiriberri.
Al oeste del pueblo se forma una corriente que al poco de internarse en las calizas desaparece. Se trata de un caudal permanente, con módulo no inferior a 2 l/s en estiaje. Recoge aguas de una extensión próxima al kilómetro cuadrado.
2.- Barranco de Latzunaga.
Paralelo al eje sinclinal principal discurre una corriente de agua, la cual recoge las aguas del flisch. Tas discurrir por el fondo de un valle durante casi 3 km. se infiltra en las calizas (ver ficha del sumidero). Durante su recorrido recibe las aguas de un importante afluente. En efecto, al suroeste de Berrendi y bajo el callado de S. Francisco, se forma una corriente, donde se vierten las aguas de buena parte de las margas cretácicas (alrededor de 2 km2.). Por medio de un tajo en las calizas de Artekia se une al barranco de Atxunaga.
El caudal en momento de estiaje no es inferior a los 4 l/s, teniendo por tanto valores mayores el resto del año. No nos ha parecido en nuestras observaciones que halla pérdidas importantes al atravesar la corriente la barra de Artekia.
3.- Barranco de Izagibel.
Las aguas que al este de Ardaja y oeste de Ugareina forman una regata que se sumen cerca del contacto con las calizas. Corriente de importante caudal, cercano a 3 l/s en pleno estiaje, cuenta con una zona de captación superior al km2 (más datos en la ficha de su sumidero).
Durante las avenidas importantes las tres corrientes citadas llegan a atravesar las calizas, sin sumirse, uniendo sus aguas a las del río Zorrate, afluente del Irati en Aribe. Este comportamiento fue observado en la crecida de primeros de Octubre, en dicha fecha el caudal de Latzunaga se precipitaba en una hermosa cascada visible desde el mirador de la carretera a Hiriberri.
- Surgencias.
1. Nacedero de Petxuberro.
En la orilla izquierda de Irati a unos 500 m. de la presa. Recoge las aguas de todas las calizas del conjunto, no se han distinguido otros posibles afloramientos a la orilla izquierda. Aunque el desagüe se hace a la misma altura que el nivel del río, en épocas de crecida el agua aparece un metro más alto,y corre entre las piedras. Abierto por la erosión del río Irati. Se estima en estiaje unos 50 l/s, en tanto que en una visita en crecida aportaba más de 500l/s.
2. Surgencia de Abaurrea I.
En el barranco de Potxea, importante surgencia en las proximidades de la carretera. Abierto como consecuencia de una falla que afecta al Maastrichtense. Afloran las aguas de la barra caliza que se extiende hacia el este, y a través de la falla de dirección E-W, en Mutxilaburua, la de las calizas de Abaurregaina.
Por ser su caudal importante, 20 l/s el día de la visita debe colegirse una cuenca de recepción no menor que la descrita.
3. Surgencia de Abaurrea II.
Próxima a la anterior en la margen contraria del barranco. De muy pequeño caudal, 5 l/m, el día de su visita, parece recoger aguas de las proximidades, como consecuencia de pequeños cambios locales en el buzamiento de las calizas.
4. Surgencia fuente de Artekia.
Esta fuente situada al este del pueblo en el cemino de Latxunaga, ladera norte de Artekia, recoge las aguas de las arcillas calcáreas. Con un caudal cercano al l/s en estiaje, aporta sus aguas a la regata que se dirige a Atxunaga.
Cavidades estudiadas más interesantes.
ARIBE-1

Remontando el río Irati por su ladera izquierda a partir de la presa, llegamos al nacedero de Petxuberro o AR-0 (ver itinerario). Observamos una gran pendiente con abundantes derrubios procedentes de las laderas, tomamos altura y buscamos la pared de roca visible a la izquierda del nacedero. Internándonos 20m. entre bojes llegamos a al boca de la cavidad. Pequeña cavidad de boca amplia orientada al S-E. Consta de una entrada que da paso a un tubo ascendente, que va reduciendo su tamaño hasta hacerse impracticable y de una pequeña galería paralela, a la que se accede por un lateral, comunica con el exterior por una ventana. Carece de signos de circulación de agua reciente, estando sus paredes recubiertas de coladas muy fosilizadas. Parece tratarse de un antiguo nacedero,hoy en día abandonado por la migración del agua a niveles inferiores. Formada a favor de una diaclasa de dirección 300º N. Restos orgánicos en la boca, posible madriguera.
ARIBE-2

LUTOBELTZ

ARGIBEL-1



SIMA DE TXOTIAGA

Tomar la pista que sale con dirección Este de la parte baja del pueblo de Villanueva de Aezkoa, hasta llegar al aparcamiento de Latxunaga. Cercana al collado de Bonbageina. La cavidad se abre con un pozo de 75m. de profundidad que finaliza en una empinada cuesta de derrubios, procedentes de la superficie , la cual ha separado un enorme lago en dos. Uno de ellos es de gran longitud (70m.) que finaliza; mientras que el otro, de menor longitud nos conduce a un gour colgado y de aquí a una gatera. Una vez superada ésta, contemplamos una bonita sala con gours, coladas y dos aportes de agua. El primero de ellos procede de un caos de bloques con un fuerte desnivel, mientras que el segundo aporte; tras una galería meandrosa, proviene de un sifón. Ambos aportes cruzan por la gatera, alimentando los lagos. En la sala observamos dos posibles galerías de aspecto vertical situadas en un caos de bloques con gran dificultad. Actualmente los desniveles de ambos lagos distan unos 5m. aproximadamente por lo que deducimos que en un tiempo atrás, el lago grande podría ser un enorme gour alimentado por el primero , otro lago colgado.
Esta cavidad fué visitada en el año 83. por miembros del grupo y abandonada su exploración por falta de material (botes, neoprenos). Más tarde fueron unos parisinos los que terminaron de explorarla. Este año también fué visitada por los franceses del " comité departamental de speleologie des pyrenees atlantiques".
CONCLUSIONES
-Sobre.la zona de calizas Paleocenas se ha establecido un sistema kárstico, con desagüe en el nacedero de Petxuberro
-Los límites son: al norte la ladera Sur Oeste de Berrendi, zona impermeable que salvo grandes crecidas recarga el sistema, y el afloramiento de calizas en Auzoberro. Al Sur la regata de Zorrate. Al Oeste la foz creada por el Irati. El límite Este lo forma Ekuren y las alturas sobre Urkitea.
-Al Este de este sistema se encuentran otros dos menores: El primero que desagüa la ladera de Ekuren. El segundo de mayor tamaño parece recibir aguas desde la parte de Mitxilaburua en Abaurre-gaina.
-La fuente de Petxuberro presenta importantes variaciones estacionales en su caudal y responde con rapidez a las crecidas.
-La recarga del sistema se realiza a partir de la infiltración directa en el lapiaz, así como por medio de cuatro importantes sumideros: Dos en el barranco de Latzunaga, Potxea y Alberroa.
-No ha sido posible encontrar conductos que expliquen la circulación del agua, pero de los observados suponemos que: el agua se infliltra en profundidad aprovechando en un primer momento la fisuración de dirección cercana al Norte. Después a favor del buzamiento, progresa hacia el eje del sinclinal. Desde este punto al manantial las aguas se conducen aprovechando la fisuración paralela a los plegamientos, formando corrientes de flanco, como las vistas en Txotiaga y barranco de Latzunaga, confluyentes en Petxuberro.
Se supone una zona de acuífero bajo, el nivel del Irati. El dato de que en crecida no se han observado otros puntos de surgencia de agua en las cercanías del manantial, así como por encontrarse en el núcleo de un sinclinal cuya fisuración es cerrada y la rapidez en la respuesta, apoyan la idea de una capacidad de almacenamiento baja.
-El manantial presenta peligro de contaminación por vertidos en la zona de captación.
-En cuanto a lo referido a la posible catalogación de más simas y cuevas, tanto la climatología como lo avanzado de la fechas, nos han impedido la exploración de más cavidades ya conocidas por los lugareños. Entre ellas destacan las situadas próximas a la s. de Atazabal, así como la de Artetxe 2 y la famosa cueva de Artekia, todas ellas enmarcadas en la zona prospectada en este trabajo.
-Por otra parte cabe resaltar que dada la importante zona estudiada, creemos muy interesante la posibilidad de continuar tales trabajos en fechas más primaverales.
-Finalmente, comentando con los pastores conocedores del lugar, en Berrendi, existen numerosas simas no catalogadas que podrían definir una mayor comprensión; tanto geológica como hidrogeológica de la cuenca de captación del importante nacedero de Berrendipea.
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